La cerveza es una de las bebidas más antiguas de la historia, sin embargo, tiene precedentes, pues en lugares como China o América ya se fermentaban el trigo, el arroz, el maíz, etc. obteniéndose sucedáneos de la misma.

Del mismo modo, la cerveza ha tenido un papel protagonista en muchos momentos de la historia, considerándose un alimento de primera necesidad. Así mismo, en algunos países los fabricantes de cerveza no estaban obligados a luchar en la guerra, siempre y cuando fuesen tras los ejércitos asegurando el suministro de la misma.

Tradicionalmente, la cerveza se fermentaba, almacenaba y transportaba en barriles, pero es cierto que antes de esto, estos barriles se usaban para transportar cosas como arenques, salmón, vino, mantequilla, clavos o incluso pólvora. Además, como habrás visto en cientos de películas, eran barriles de madera (hoy por lo general son de aluminio o acero).

Dos formas de pinchar un barril

En estos tiempos, la cerveza se extraía directamente del barril, pero en la actualidad (para salud y comodidad de todos) tenemos los grifos. Te contamos las dos formas de “pinchar” un barril hoy en día, para obtener este oro líquido a través de los mismos.

1. Con una bomba sin gas

La cerveza sube por el grifo impulsado por aire del exterior, que contiene oxígeno. La cuestión es que este provoca que la cerveza se oxide, así como que puedan entrar bacterias y otros elementos al barril. La cerveza en este caso se conserva en buenas condiciones alrededor de un día.

2. Con una bombona de gas

Siendo el gas que más se usa el CO2 (anhídrido carbónico o dióxido de carbono), que mantiene en óptimas condiciones la cerveza de modo que se puede conservar en buen estado hasta 120 días después de su “pinchado”.

¿Sólo se usa el gas CO2?

El CO2 es el gas estándar para optimizar la extracción y la duración de la cerveza, pero hay algunas marcas que han optado por especificar una mezcla de gas concreta: por ejemplo, para un barril de Guinness, se usa una mezcla de gas de 75% de nitrógeno y un 25% de dióxido de carbono (CO2), mezcla que provoca esa curiosa espuma tan cremosa.

En el blog de Sur Gas, te seguiremos poniendo al día sobre datos curiosos sobre la cerveza, el CO2 y más.

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